
5. Tomás Lemar
El eterno señalado. Todos los males del Atlético suelen encontrarle como un chivo expiatorio. El francés ha dado un rendimeinto paupérrimo en los casi dos años que lleva ‘sufriendo’ la rojiblanca. Y es que nunca se le ha visto disfrutar y sentirse importante como rojiblanco. Los 14 goles en 55 partidos en el Mónaco hace 4 temporadas le llevaron a atisbar un jugador importante que parece haberse quedado por el camino. Es probablemente el jugador más devaluado de la primera plantilla y recuperar la inversión desembolsada por él parece hoy por hoy una quimera.
A FAVOR: Si es la presión ambiental la que le ha impedido rendir este es su momento de brillar. Un fútbol sin espectadores ni presión pueden suponer la tormenta perfecta para el indolente francés.
EN CONTRA: A falta de 11 jornadas ha jugado un 60% menos que la temporada pasada. En el Atleti de los lastres, Lemar es un ancla de plomo y sólo un giro de 180º en su actitud y resultados (0 goles y 0 asistencias en 17 partidos de Liga) le salvarán de un adiós seguro.





















