
La salida de Solozábal dejó un hueco en la defensa rojiblanca que fue ocupado por Andrei, quien contaba con pasaporte italiano no contando así como extracomunitario. En su única temporada en el Atleti fue titular indiscutible disputando un total de cuarenta y un encuentros, en los que vio doce amarillas y tres tarjetas rojas. Más que su potencia a la hora de disparar, Andrei fue conocido en la Liga por su contundencia a la hora de medirse a sus rivales. Eso sí, para el recuerdo también quedarán sus cuatro goles. El último de ellos, en Santander, de falta directa valió la clasificación del Atleti para la UEFA.
Menos de tres meses después de ese gol, Andrei puso rumbo a Sevilla para recalar en el Betis. Nunca llegaría a jugar con los verdiblancos. Primero, al poco de llegar, salió cedido al Sao Paulo y a su vuelta de esa cesión, Lopera decidió venderle a cambio de unos veinticinco millones de pesetas. De vuelta en Brasil, Andrei, a pesar de su edad, pronto demostró que lo mejor de su carrera había quedado atrás. Prueba de ello es que el hecho más relevante tras su paso por España fue la polémica que vivió con Romario en el Fluminense en 2002. Al parecer, en el transcurso de un encuentro con resultado adverso para los intereses del Flu, el delantero brasileño y Andrei se enzarzaron a golpes sobre el césped. A pesar de que sólo el delantero fue sancionado, el central italobrasileño acabó saliendo del equipo para probar suerte en Europa, esta vez en un equipo de regional alemana. Un año después estaba de vuelta en su país natal, donde tras colgar las botas una vez por sus problemas de rodilla, volvió a los terrenos de juego de las ligas menores brasileñas, para retirarse finalmente en 2011.
Debido a sus problemas de rodilla, Andrei Frascarelli cobraba un subsidio del estado que le llevó a verse en vuelto en otra polémica cuando se supo que a pesar de su dolencia, el ex futbolista se dedicaba a jugar al fútbol cinco. Como ya le sucedió tras su pelea con Romario, Andrei evitó cualquier sanción a pesar de haber defraudado varios millones a la sanidad brasileña. Al fin y al cabo quizá no fueran la potencia en el disparo ni la contundencia defensiva las mejores cualidades de Andrei Frascarelli.
Iván Fuente [social_link type=»twitter» url=»https://twitter.com/ivanindetapia» target=»on» ]https://twitter.com/ivanindetapia[/social_link]






















