
Mis recuerdos más nítidos sobre Filipe visten los colores azul y blanco del Deportivo de la Coruña. Una lesión parecía poner pausa a su meteórico ascenso a la primera plana del fútbol mundial, sin embargo, y muestra de la capacidad de sacrificio de este bravo jugador, una excelente recuperación le trae al Atlético de Madrid en el año 2010. Llega a una plantilla que, con Quique Sánchez Flores a la cabeza, le recibe on la Supercopa de Europa ante el Inter.
Le siguen años de regularidad con destellos de calidad, pero es con la llegada de Simeone cuando conocemos la mejor versión de Filipe. El argentino potencia, entre otras, dos grandes cualidades del brasileño: colocación y profundidad. La disciplina defensiva que consigue imprimir el Cholo y las ayudas colectivas en la presión y la salida de balón del equipo nos presentan a un Fillipe Luis que pisa más que nunca campo contrario y que además ha recuperado su capacidad de desborde. Un estilete en el ataque que se convierte en un jugador incómodo en la defensa para el extremo visitante.
El jugador brasileño es elegancia y constancia a partes iguales. Por esto y mucho más, Filipe Luis es uno de los nuestros, «Felicatessen» es uno de los héroes del Cholismo.
Miguel Ángel Expósito [social_link type=»twitter» url=»https://twitter.com/atleticomadrid » target=»on» ][/social_link]
Fotografía: Tania Delgado [social_link type=»twitter» url=»https://twitter.com/TD_fotografia» target=»on» ][/social_link]






















