
Gran Oblak
El portero esloveno empezó a sentar cátedra pronto. En los primeros minutos ya volaba para sacar un balón cruzado a Neymar que se colaba. Jan Oblak transmitió seguridad toda la noche y con la presión alta del Atlético el primer tiempo fue de mucho menos agobio que en Liga permitiendo pocos disparos al Barcelona . Los pocos acercamientos que llegaron los solventó el balcánico sin problemas y a punto estuvo de detener el penalti que también paró en primera instancia aunque rápidamente llegó Messi a ajusticiarle. No empaña el gol de penalti el grandísimo partido del Jan Oblak. Más bien al contrario.
Luces y sombras en defensa y en ataque
La defensa en general brilló por su eficacia. Miranda volvió a su mejor nivel del año pasado y Mario cuajó un buen partido de nuevo proporcionando cobertura a la defensa y cortando la creación ofensiva del Barça. Sin embargo la sangría que fue Gámez en Liga por banda también lo fue Siqueira aunque en mucha menor medida. Empezó entonado pero cometió errores según transcurría el partido que le creaban más ansiedad y atenazaban para posteriores jugadas entrando en una espiral de errores. Su mayor error precedió al gol. Cometió falta en la frontal del área sobre Messi cuando con tan solo esperar hubiese sido asistido por compañeros para alejar el peligro. El saque de esa fatídica falta generó la jugada del penalti que derivaría en gol.
El ataque visitante comenzó bien pero pronto si diluyó y se conviritió en simplemente una línea de presión alta. Arriba no brilló nadie pero el que más lo intentó fue Griezmann combinando con Arda y con Koke. Torres a pesar de tener la mejor ocasión del Atleti no jugó un buen partido y fue sustituido al descanso por Mandzukic. El croata intentó esconder más la pelota pero fue anulado por la defensa blaugrana. el francés se marchó por Raúl sobre la hora de partido y el Atleti perdió toda opción de combinar en ataque. Los últimos 25 minutos fueron un suplicio arriba sin apenas poder ofensivo.
Arbitraje lamentable que no excusa la derrota
González González tuvo tan descontrolado el partido que consiguió no contentar a nadie. Mostró muy poca personalidad en las decisiones reales pero intentó aparentar caracter firme abroncado a unos y otros (más vehemente con los visitantes que con el cosmos blaugrana desde luego). Se dejó intimidar por Neymar que llegó a empujarle y sólo la exagerada vehemencia en las protestas de Suárez o Mascherano le hicieron mostrar tarjetas aunque sufrió aspavientos que no permitió a los atléticos. Un buen árbitro lo es también porque da sensación de impartir justicia de manera sosegada. Falló en muchas apreciaciones por ambos bandos y en el penalti no vio las claras faltas cometidas sobre Juanfran antes de que este cometiera la pena máxima.No nos escudaremos en actuaciones arbitrales malas desde luego para explicar la derrota que vino a hacer justicia al mayor acercamiento culé.
Semana de angustia, 90 minutos para la heroicidad
El partido de vuelta se antoja complicadísimo. El Atlético aprovechará las dimensiones de su campo y el ambiente de final que se vivirá. Pero no se remontan partidos con llenos hasta la bandera sino con goles y buen juego. Deberá el Atleti parecerse al Atlético que jugó los primeros minutos anoche y supo combinar arriba y aguantar abajo. No se puede diluir si quiere aspirar a ganar esta Copa del Rey tan apasionante. Defender bien ya no nos vale para levantar este resultado y deberá el Atleti desplegar de nuevo arriba sus virtudes ofensivas.






















