
Dijo Simeone hace una semana que Torres rinde mejor cuando el rival está cansado, pero frente al Barcelona decidió darle la titularidad. El Niño peleó como siempre lo hace, pero pocas veces generó situaciones de peligro. El equipo salió bien, pero pasado el primer arreón inicial el Barça se hizo con el control de la pelota y los delanteros rojiblancos desaparecieron. El Cholo cambió de opinión cuando no debía. Quemó la velocidad de Torres cuando el Barça todavía no podía acusar el cansancio post Champions. Sea como fuere, con Torres o Mandzukic el problema de este Atleti es el físico, en especial el de su centro del campo. Gabi no ha encontrado el punto de forma en toda la temporada, Mario Suárez carece de la continuidad necesaria que le permita tener confianza en sí mismo, Koke está asfixiado y Arda es el mago prototípico, tiene tanta calidad como tan pocos pulmones. La temporada se le está haciendo eterna.
Decía mi abuelo que en esta vida hay que ser buenos, que no tontos. Y en esa delgada linea alguno se ha confundido esta tarde. La hinchada colchonera ha tenido la oportunidad de despedir a Xavi, de rendir tributo al héroe de Sudáfrica y de reconocer al campeón liguero. Y lo ha hecho. Alguno pretendía que el Calderón se pusiera a aclamar al Barça como el año pasado sucedió a la inversa en el Camp Nou y, logicamente, eso no ha pasado. Porque una cosa es ser justo, reconociendo al campeón, y otra cosa es ser tonto y hacerle la fiesta al rival. El año pasado el Camp Nou no reconció al campeón, o no sólo, la temporada pasada el público barcelonista reconoció el esfuerzo de un equipo que acabó exhausto después de presentar batalla (y ganarla) ante dos colosos del fútbol mundial. Este año el Calderón ha reconocido al campeón, pero no le ha ovacionado. No hay porque. Una plantilla con Messi, Neymar, Luis Suárez, Iniesta, Piqué y un largo etcétera de estrellas se espera que gane. Cuando lo hace, se le reconoce. Y punto.
Más aún cuando el equipo al que animas, sigues y amas ha perdido, aún tiene que sumar un punto más para no echar a perder una buena temporada y empezar con mal pie la siguiente. En las últimas tres temporadas, el Atlético de Madrid ha empezado el curso antes que nadie y en el mes de mayo lo ha terminado pagando. Lo que suceda en Granada en una semana dirá si el precio a pagar ha sido alto o tremendamente excesivo.
Iván Fuente [social_link type=»twitter» url=»https://twitter.com/ivanindetapia» target=»on» ]https://twitter.com/ivanindetapia[/social_link]
Fotografía: Tania Delgado [social_link type=»twitter» url=»https://twitter.com/TD_fotografia» target=»on» ]https://twitter.com/TD_fotografia[/social_link]






















