En estos posts resumiremos las diferentes claves del año para recordarte los grandes momentos del 2015. En este post, la Copa del Rey.
Comenzó intenso (aunque fuera breve) el año copero para el Atlético de Madrid tras derrotar en diciembre por un global de 5-2 a L’Hospitalet de Llobregat en primera ronda (dieciseisavos de final). Salíó cruz en el sorteo y lo supimos enseguida ya que la Federación decidió sortear tres rondas de golpe desde muy pronto. Así cayó en suerte un posible cruce con el Real Madrid en Octavos y en caso de pasar a Cuartos ya conocíamos probable rival, ni más ni menos que el FC Barcelona, el a la postre campeón del torneo.
Suerte Esquiva, Copa Apasionante titulábamos en esas fechas en las que se supieron los emparejamientos. El Real Madrid de Ancelotti, primera piedra de toque, volvía a recibir al Atlético de Madrid al que los colchoneros ya habían doblegado 2-1 en la primera vuelta de Liga. El choque de ida, el día después de Reyes, sería el primero de los tres enfrentamientos en sólo un mes, dos coperos y el espectacular 4-0 en Liga para la historia.

El regreso de Torres sería el del hijo pródigo, protagonista en la ida con su titularidad y en la vuelta con un gol en cada tiempo para matar la eliminatoria y completar uno de los encuentros más memorables de su carrera.
En la ida, una inédita alineación en defensa (Lucas, Giménez, Godín y Gámez) secaría a la famosa BBC y contribuiría junto al resto de jugadores a completar un gran partido que dejaría más que encaminada la eliminatoria con un 2-1 esperanzador.

Los rivales eternos apelaron a espíritus de difuntos, a miedos escénicos y a vetustas noches de remontadas. Olvidaron apelar al fútbol. Un Atlético, más Cholista que nunca para completó otro encuentro para la historia. Los goles de Torres, la confianza visitante y la sensación de cambio de tercio dejaron un ambiente de gesta histórica haber no solo acabado con la maldición de los derbis sino a volver al Real Madrid en un rival contra el que francamente se están sacando buenos resultados.
Casi todos los detalles de los derbis coperos quedaron en segundo plano con los dos goles relampagueantes de Torres al comienzo de cada tiempo para fulminar al Real Madrid por 2-2 y dejar en 4-3 global con el goal average a favor.
En Cuartos de Final el Atlético se encontró con su gran talón de Aquiles en 2015, el Barcelona de Neymar, Suarez y Messi.
El equipo perdió ambas mangas del partido por 1-0 y 2-3 con dos componentes que enturbiaron el ambiente de la eliminatoria: el conflictivo Neymar y el arbitraje. Sus provocaciones en la ida y aún más en la vuelta dónde sacó de sus casillas a todos y tuvo incidentes con Raúl García, Juanfran, Torres y Cani. Ya había tenido problemas con los dos primeros en la vuelta.
Final de trayecto y la bota de Arda
El partido de ida fue un partido donde el Atlético tuvo un tramo intermedio muy bueno pero concedió un penalti tardío a un rival que necesita muy poco para marcar. Messi marcó un gol que determinaría la eliminatoria. Simeone se equivocó quitando a Griezmann, su hombre más peligroso y los fallos en defensa, en especial las facilidades de Siqueira y esa pena máxima de Juanfran sobre Busquets, claro pero innecesario determinó el destino de los rojiblancos en la competición.

El capitán Gabi fue a hablar con Gil Manzano en el descanso según se retiraban los dos onces sobre el penalti y el trencilla expulsó al jugador. Este hecho insólito fue tomado por afición y el propio equipo como una manera intolerable de cortar las pocas opciones que tenía el Atlético de competir y se dedicó a hacer pasar el segundo tiempo, acabando de manera gris una competición en la que tanto había brillado en la ronda previa. La huella del árbitro fue demasiado evidente, 10 tarjetas a los locales, dos de ellas dobles amarillas que suponía dejar al equipo con nueve. La gran eliminatoria del aspirante a derrocar al poder establecido acabó demasiado rápido por razones no futbolísticas.
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De aquel infame partido de vuelta la imagen más clara de la frustración local la daría Arda Turan lanzando una bota demasiado cercano a un linier. Afortunadamente quedó en imagen para los programas deportivos más faranduleros y no acarrearon la lógica sanción durísima que muchos temieron en aquella fría noche de febrero en el Vicente Calderón cuando la Copa de 2015 acabó para el Atlético.
2015/2016, los rivales con R

Fotografías: Club Atlético de Madrid / Esto es Atleti (Tania Delgado)






















