EL ONCE. El primer partido importante del año, por su carácter de eliminatoria y por poder plantarse a dos pasos de alcanzar un título de lograrse la victoria, llega al Vicente Calderón. El Atlético de Madrid recibe al Celta de Vigo en la vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey. El empate sin goles de la ida obliga a los colchoneros a tener que conseguir la victoria si quieren pasar a semifinales. El conjunto olívico juega con la baza de que se clasificará si consigue vencer o un empate con goles.
Dada la importancia del encuentro, es bastante probable que esta vez haya menos rotaciones en el once inicial previsto por el Cholo. El entrenador argentino había ido alternando jugadores asiduamente en los compromisos coperos, pero esta cita es transcendental y requiere el concurso de los mejores futbolistas para alcanzar el pase. El único puesto donde si se prevén rotaciones es en la portería. Moyà es el elegido por Simeone para guardar las redes rojiblancas en Copa y no parece que esta vez opte por Oblak, titular en Liga y en Champions. En la defensa la única novedad destacable es el regreso de Giménez a la titularidad. Savic ha ido ganándole terreno al uruguayo poco a poco hasta que el balcánico se ha hecho con un puesto en la alineación titular de la competición liguera rompiendo la pareja charrúa con la que el entrenador bonaerense comenzó la temporada, y con la que parece que saldrá de inicio ante los de Berizzo. En los laterales, esta vez se espera que los titulares Juanfran y Filipe Luis salten al verde de inicio.
En el centro del campo no se esperan novedades. Augusto y Gabi manejarán al equipo desde la medular y Koke y Saúl actuarán de interiores, repitiendo así lo mostrado el pasado domingo ante el Sevilla. Y al igual que ante el equipo hispalense, Griezmann y Vietto se postulan como delanteros para intentar perforar las redes del conjunto olívico. El francés y el argentino están comenzando a construir una sociedad que ya ha dado muestras de lo que puede llegar a ofrecer cuando memoricen movimientos y se asocien con tal complicidad que baste solo con mirarse para entenderse. Luciano parece que ya va asentándose tras superar su período de adaptación al esfuerzo y el trabajo que demanda el cuerpo técnico, y el francés pasa por un buen momento de forma encontrándose siempre cerca del gol. En el banquillo esperarán su turno Carrasco, Correa, Jackson, que continúa con su penitencia de cara al gol. En el capítulo de bajas, sólo Fernando Torres -que ultima la reta final de su recuperación tras la lesión en el tobillo- y Lucas con lumbalgia estarán fuera de la convocatoria. Tiago aún sigue de baja por la lesión de su rodilla.
El Celta de Vigo fue despedido entre multitudes anoche en la ciudad portuaria. Un grupo numeroso de aficionados celtiñas quisieron dar ánimo a su equipo en las instalaciones de A Madroa antes del viaje con rumbo a Madrid. Entre vítores, aplausos y con el sonido de fondo de la Rianxeira, los de Berizzo tomaron asiento en el autocar para dirigirse al aeropuerto con destino a la capital de España. Para alcanzar las semifinales, no podrán disputar el partido en el equipo gallego ni Nolito, ni Fontás ni Marcelo Díaz, todos ellos aún en el dique seco por sendas lesiones. El peligro del Celta se origina en las botas de Orellana, el canalizador del juego ofensivo, mientras que Jonny, Guidetti y Iago Aspas tendrán la responsabilidad de intentar marcar en el feudo colchonero. Por todos es sabido la solidez defensiva del Atleti en su campo, pero el Celta es consciente de que si logra al menos un gol podrá tener bastantes posibilidades de alcanzar las semis. Como parte negativa, la baja de Nolito es muy sensible y por ello el conjunto celeste pierde enteros en la parte ofensiva. Además, la salida de Augusto -con destino al Atlético de Madrid precisamente- ha sido un duro golpe a la columna vertebral del cuadro vigués. Radoja aún no acaba de dar ese paso adelante que se le supone por su cartel de joven con proyección y Wass no se basta sólo para asumir el papel de organizador y ayudar a su compañero en la destrucción del juego del rival.
Fotografía: Miguel Peris / Esto Es Atleti






















