Simeone vuelve a los orígenes, al dibujo con el que se siente más cómodo. En parte por el estancamiento en el juego de un Carrasco que en las últimas semanas no desborda como en el momento de su irrupción, allá por el mes de noviembre. Por otro lado está la idea de contrarrestar la ofensiva de un Celta que quiere la pelota y al mismo tiempo es puro vértigo en su forma de atacar. Por si eso fuera poco, los vigueses son capaces de mantener una presión alta en toda la cancha. Con todos estos ingredientes, el Cholo pretende generar superioridad en el centro del campo, atacar los espacios con dos puntas rápidos y dos volantes que sean capaces de llegar a la segunda jugada. Vamos, el clásico 4-4-2 con el que conquistó tantos títulos.
En portería vuelve Jan Oblak tras su descanso en Copa. Los laterales estarán ocupados por Juanfran y Filipe Luis, y probablemente con el cambio de sistema volvamos a ver en ellos un mayor protagonismo ofensivo. El eje de la zaga estará comandado por Diego Godín, flanqueado por su compatriota Giménez que, de momento, le gana la partida a Savic.
Por delante de la defensa actuará un doble pivote con el capitán, Gabi, y el recién incorporado Augusto Fernández que debutará con la rojiblanca en Liga, precisamente en el que hasta hace un par de semanas era su estadio, Balaídos. Ligeramente escorado a la izquierda se situará un Koke que debe mejorar el rendimiento ofrecido en lo que va de temporada. De las botas del vallecano dependerá, en gran medida, la conexión con los puntas. La medular la completará Saúl Ñiguez, al que difícilmente le veremos salir del once si sigue manteniendo los actuales registros goleadores en un equipo necesitado de encontrar la portería rival. Para que nos entendamos, hoy el jugador ilicitano hará de Raúl García. Defensivamente cerrará el lado derecho ofreciendo ayudas constantes a los medio centros y a su lateral, y en ataque buscará la segunda jugada, le buscarán en largo para que gane duelos por alto y prolongue en busca de los delanteros tratando de ganar la espalda del lateral en los centros diagonales.
En punta de lanza el argentino Vietto, que jugó unos buenos minutos en el encuentro copero de Vallecas, espera seguir la línea ascendente. Probablemente sea otro de los beneficiados del cambio de sistema, pues jugar como única referencia arriba le penaliza. Muy cerca de él, su socio será el goleador del equipo, Antoine Griezmann. El francés, que si bien es cierto que está manteniendo unos buenos registros anotadores, no participa en el juego lo que debiera. Hoy no estará tan pegado a banda. Le vendrá bien.





















