CONTRACRÓNICA- El cansancio, el conformismo y los errores propios (por ese orden) dieron vida a un Sporting vencido que le arrebató los tres puntos al Atlético en apenas cuarto de hora. A los madrileños les falló todo: los jugadores de refresco, las soluciones del banquillo, las decisiones en el campo y sobre todo las piernas. Pierde las escasísimas opciones de poner nervioso al Barcelona en su camino hacia el campeonato.
Falló el Atleti cuando más infalible y sólido en defensa parecía
Cualquiera que haya corrido carreras de fondo, maratones para ser más concreto, sabe la reacción del cuerpo en determinado punto. Eso que se llama «el muro». Empiezas bien, pasado un buen rato de esfuerzo a tope agradeces que el cansancio de lo recorrido no parezca estar pasándote factura, luego te das cuenta que no vas igual de bien, poco a poco primero y luego de golpe. Te vas sintiendo cansado, te pasan corredores por izquierda y derecha. Te empiezas a conformar con simplemente seguir moviéndote con dignidad. Te has quedado con el depósito seco pero aún no lo sabes. De repente todo te viene grande, dar un paso más te resulta un esfuerzo tremendo. Y si logras salir entero de esta sensación de venirte abajo puede que acabes con entereza el maratón. El Atleti se vino abajo y el Sporting no desaprovechó su oportunidad de voltear el marcador en apenas un cuarto de hora al club colchonero. El muro de marzo tumbó al Atleti con estrépito justo cuando más infalible nos parecía a todos.
El cóctel de cansancio, conformismo y malos cambios acaba con el Atleti
El partido tuvo fases completamente diferenciadas. El Atlético de Madrid cómodo en la primera mitad encontró un golazo de Griezmann con el que pensó que, en el peor de los casos, le valdría para sacar el partido adelante. Hizo mal, muy mal en no ir de inmediato a por el segundo. La pájara iba a llegar tras el esfuerzo del martes y subestimó la capacidad de su rival para explotarlo.
La habitual inoperancia convirtiendo en ataque de Vietto se unió a la de Correa, al que parece venirle mal jugar de titular. Los dos jugadores que no fueron de la partida ante el PSV, no aportaron nada relevante al ataque y acabaron sustituidos. Los cambios le precipitaron a los colchoneros hacia el descontrol e ir al remolque del empuje de un cuadro local que poco a poco se volvió superior en todo.
El Atlético regaló el balón a un Sporting acelerado, en fases brusco, más voluntarioso que peligroso salvo en los minutos finales que vieron como la banda derecha iba quedando más y más expedita. Sanabria por derecha fue una auténtica pesadilla pero el auténtico revulsivo fue la salida de Carmona en los últimos 20 minutos donde el Atleti hincó la rodilla y el Sporting apretó los dientes.
El atleti exhausto los veinte minutos finales, hincó la rodilla ante un sporting que se la jugaba
Simeone pareció equivocarse en cada cambio. Con Saúl y Koke vagando por el campo con el depósito vacío fue todo el ataque (Griezmann, Vietto y Correa) los que salieron del campo y dejaron su sitio a Gabi y Juanfran que aportaron más cansancio a un equipo ya superado físicamente y a Torres que estuvo desacertado intentando retener el balón y oxigenado al equipo. La banda derecha, tan sólida en defensa en otras tardes y peligrosa en ataque sucumbió a la inoperancia con estrépito y sólo el desacierto de Castro impidieron que la debacle llegara antes.
Cada uno de los goles del Sporting fueron un despropósito mayor, el primero un fallo grueso e inusual de Kranevitter achicando con falta una pelota en una zona prohibida para cometer foul. El segundo conlleva una lesión inoportuna de Giménez cuando más bajo mínimos se encuentra la defensa. Por si fuera poco Saúl parece haber terminado el partido tocado tras una falta en el primer tiempo.
El mejor a domicilio cayó contra el peor local. Cosas del fútbol que lo hacen un deporte precioso. O cosas del conformismo, del cansancio y de los cambios fallidos…y también de los horarios premium, ¿verdad señor Tebas?
Fotografía: La Liga (Twitter)






















