CONTRACRÓNICA. El periodista Rubén Uría escribió un libro a comienzos de 2014, cuando los mejores momentos del Cholismo aún estaban por escribirse; antes de la Liga y de quedarse a las puertas de una Champions League. El libro tiene un nombre tan autoexplicativo como premonitorio «De muerto a Campeón». En realidad daba igual en qué momento se usara el apelativo. Siempre le valdrá a este Atleti del técnico argentino. Gane, pierda o empate, temporada tras temporada cumple las expectativas y desprende aroma de equipo grande y competitivo. No importa si desfallece en algún momento, volverá. Si apuestas en su contra llevas las de perder. Al Cholismo se le ve de lejos. No engaña, no tiene falsas cualidades fabricadas por periódicos amables como en otras latitudes. El Atlético de Simeone siempre es ejemplo de trabajo, de intensidad y de autoexigencia. «El esfuerzo no se negocia» fue lo primero que le oímos al Simeone entrenador al llegar. «Queremos ser molestos, aspiramos a devolver al Atlético a su lugar en la historia», continuó su discurso. Dicho y hecho.
Hace un mes arreciaban las críticas con el equipo y muchos aficionados dubitativos. Sólo el duro trabajo defensivo sostenía al equipo. El resto era un mar de dudas: poco poder ofensivo y aún menos juego combinativo. Ha enmendado ambos aspectos el equipo a base de creer, trabajar y perseverar. En cuatro partidos ha logrado encontrar definitivamente puerta y ha roto a jugar. Muchos pensaban «el Atleti se ha sostenido media temporada con un juego en fases pobres y con marcadores cortos. Como rompa a jugar, veremos dónde llega». Ha llegado ese momento porque el Atlético se ha soltado el pelo. Saúl, Carrasco y Griezmann le han hecho un lifting al equipo. Este es el plan de belleza al que se ha sometido:
Paso 1: Saúl. «Confío mucho en él, nos está dando mucho». Estas palabras las pronunció Simeone hace más de diez partidos. Desde entonces Ñíguez ha dado pasos firmes para dar la razón al míster. A su partidazo junto a Augusto en el Bernabéu hay que unir el de hoy de conducción, potencia y llegada. Tiene fútbol y tiene gol y es ese jugador diferente que necesitaba Simeone para enlazar el centro del campo con la punta. Y eso sin mencionar el gol de potencia e inteligencia a centro de Filipe. Saúl crece a pasos agigantados y se consolida como titular.
Paso 2: Carrasco. Se ha notado muchísimo su baja pero su retorno está siendo más arrollador que nunca. Es titularísimo e imprescindible para Simeone por ese desborde que aporta desde banda izquierda o en eslalon cruzado. Forma un ala infernal junto a Filipe que vuelca el teatro de operaciones al flanco izquierdo desde el que bombardea posiciones rivales.
Paso 3: Griezmann. El G-man del Atleti. G de gol, g de genio, g de Grizi. El francés no cejó en su empeño hasta lograr su diana (cuarta consecutiva) colocándose a sólo un tanto de su mejor racha. Está además en números similares a la temporada pasada y enamora su implicación en el juego. Pudo marcar en el primer tiempo en una cabalgada que finalizó mal pero se volvió a encontrar con su mejor compañero Koke, que le asistió de nuevo.
Ángeles y Lucianos
El Atlético está lleno de buenas noticias. Vietto no marca pero hace jugar al equipo. Ofrece los espacios que permiten al equipo sentirse cómodo, juega de espaldas, fija a los centrales y sabe abrir a las bandas. Si se reconcilia con el gol será definitivamente un jugador letal que unir al arsenal rojiblanco. Correa volvió a aprovechar su oportunidad y marcar el gol de pillo al que ya nos empezamos a acostumbrar.
¿Querían goles? Nueve goles en tres partidos. ¿Querían tiki-taka? Ocho jugadores diferentes fabricaron los tres goles de hoy en diez toques. Mientras Simeone supera a Zamora como segundo entrenador histórico del club en una efeméride notable como técnico, Griezmann iguala los números de Futre, Godín sigue haciendo historia en rojiblanco, Oblak pulveriza cualquier marca previa de imbatibilidad liguera, Koke se acerca a sus registros habituales como asistente y hasta Saúl amenaza los números anotadores de la mejor temporada de Arda Turan. Los que daban por muerto hace poco al Atlético, sentirán con intranquilidad como se revuelve la bestia que amenaza con despertar y luchar por todo. De muerto a campeón de nuevo.
Fotografía: Esto es Atleti / Tania Delgado






















