CONTRACRÓNICA. Narnia y el País de Nunca Jamás se juntaron hoy en la capital. Casualidad o acción orquestada, hoy fue el Día del niño en el Estadio de Vallecas y en el Vicente Calderón. Una buena manera de fomentar el fútbol entre los más jóvenes con diversas actividades en torno a un partido que fue como un pedazo de carbón en el Día de Reyes. Amargo en un principio por la desilusión de no ver juguetes nuevos, pero dulce como la golosina típica de esa fecha.
Sea como fuere, los encargados de endulzar la tarde en la ribera del Manzanares fueron los Zipi y Zape rojiblancos, los chicos pecosos de la cantera, los niños que alguna vez soñaron con vestir la camiseta del equipo de sus sueños y que ahora son auténtica referencia de los chavales que hoy coparon la grada. Koke y Torres volvieron a ser esos niños sonrientes que hacen disfrutar al aficionado y lo consiguieron como se volvió costumbre en Barcelona, pasando y marcando.
Los encargados de endulzar la tarde fueron los Zipi y Zape rojiblancos, los chicos pecosos de la cantera: Koke y Torres
Y es que sólo hay una cosa mejor que la relación de amistad que profesan y sienten Koke y Torres, su comunión en el campo. Abrió el marcador Koke con un disparo seco tras un rechazo originado por Torres y aumentó la cuenta el ‘Niño’ por antonomasia del equipo rojiblanco. En esa jugada que hasta los más chiquitos saben de memoria, Koke filtró un pase a Torres, que picó por encima del portero. El gol que todos hemos enseñado a nuestros hijos, nietos, sobrinos o amigos del cole para que sepan por qué somos del Atleti.
El encargado de cerrar la bonita festividad del Día del Niño fue Correa, ese muchacho eléctrico e hiperactivo que vio como su corazón le jugaba una mala pasada, pero a que a base de ilusión a vuelto a sentir la pasión por el fútbol. Y es de justicia si hablamos de niños hacerlo de Saúl, un muchacho prodigio, de Lucas Hernández, siempre obediente aunque le coloquen en un sitio que no está tan cómodo o de Óliver Torres, un chaval tímido que junto a un balón es feliz.
Torres sigue soñando con conseguir el primer título con el equipo de sus amores
Un elenco de niños hechos hombres bajo la tutela de Simeone, ese profesor estricto, severo, de los que dejan poso. Un maestro que sabe sacar lo mejor de cada alumno y que con Torres ha consumado otra obra de gracia. Un simple mensaje suyo fue suficiente para que el ‘Niño’ recuperase su mejor versión. ¡Y de qué manera! Torres suma ocho tantos en Liga, uno cada 91 minutos con el tanto frente al Granada. Datos que le colocan como el delantero español más efectivo en 2016.
Pero como buen niño, los números y las matemáticas no van con él. Él prefiere correr por el patio, por el Calderón que es su casa. Y como no hay nada que la ilusión de un niño no pueda superar, Torres sigue soñando con conseguir el primer título con el equipo de sus amores. De momento con sus goles esa ilusión sigue intacta, pero también la ilusión de los niños que hoy visitaron el coloso rojiblanco y que mañana podrán presumir en clase de haber visto el gol eterno de Torres, su ‘Niño’.
Fotografía: Tania Delgado / Esto es Atleti






















