F.C. Barcelona
Atlético de MadridPREVIA. El partido más importante del año, la cita que nadie se quiere perder. El momento más esperado por los aficionados. Vuelve la Champions con la apasionante eliminatoria de cuartos de final entre el FC Barcelona y el Atlético de Madrid. La verdadera Copa de Europa entra en su fase decisiva exigiendo a los protagonistas el máximo esfuerzo para seguir soñando con levantar el trofeo más prestigioso del mundo del fútbol.
A estas alturas ya no valen medias tintas. La competencia es máxima y Luis Enrique está seguro de que el último traspié frente al Real Madrid el pasado sábado en el Clásico ya es agua pasada y que solo fueron unos minutos malos los que les condenaron a la derrota. El partido que se disputará esta noche en el Camp Nou es diferente. Dos rivales también conocidos que pelean por la Liga española pero que son conscientes de que el camino a Milán está a solo cuatro partidos de distancia. El entrenador culé sabe que sus jugadores darán el máximo nivel, pero también es consciente de que la contienda no va a ser nada fácil ante un equipo como el Atlético, aunque se hayan impuesto a los rojiblancos las últimas seis veces de manera consecutiva.
Los jugadores del Atleti y Simeone saben lo importante que es darle alegría al corazón de sus siempre fieles aficionados. Todos en el club anhelan conseguir alzarse con la Champions y por ello, a pesar de la filosofía del Partido a Partido, centran los objetivos en una Copa de Europa que a estas alturas es más fácil -permítanme la osadía- que conseguir una Liga teñida ya casi al completo con color azulgrana. El propio Simeone reconoció en rueda de prensa la ambición del equipo al asegurar que el mejor resultado en Barcelona es: «ganar». El Atleti no tiene nada que perder -ya consiguió el objetivo previamente marcado de llegar a cuartos y tiene prácticamente asegurada la participación en la próxima edición- y sí mucho que ganar. La empresa es muy complicada, pero en 2014 ya se consiguió doblegar al Barça, también en cuartos de final. Todos los partidos son diferentes, pero la ambición del que sabe que no tiene nada que perder -frente a un Barça que sabe que caer en cuartos sería una decepción-, convierten al Atleti en un depredador que debe cazar a un rival de este calibre para poder seguir alimentando el hambre de conquistar lo más alto de Europa por primera vez.
Luis Enrique presentará su equipo de gala en el verde del Camp Nou, con la alternancia en la portería -ya se sabe que Ter Stegen es el portero titular en competiciones europeas-. Las bajas de Mathieu, Aleix Vidal, Adriano y Sandro no trastocan los planes del técnico asturiano que podrá lucir su mejor equipo con la temible MSN en la vanguardia.
Simeone, por contra, puede tener bajas sensibles en defensa, y eso es un riesgo muy alto teniéndose que enfrentar a la que quizás sea la mejor delantera del mundo. A pesar de la gran noticia del regreso al once de Godín, Giménez aún no se encuentra recuperado y el joven Lucas acompañará al Faraón uruguayo si se confirma que Savic finalmente no se recupera a tiempo (se retiró ayer del entrenamiento con molestias) de los problemas causados en la uña del pie. El canterano francés tiene ya cierto bagaje y siempre que juega lo hace a un nivel notable, pero no es osado decir que una cita tan trascendental como esta supone un riesgo para su futuro y para el equipo. Aunque eso sí, superar este reto es una motivación extra para cualquier futbolista por muy joven que sea. Filipe y Juanfran ocuparan los laterales llegando además en un nivel muy alto a la cita. Por lo demás -con Oblak en la portería-, el Cholo contará con un ataque formado por Torres y Griezmann -en momento dulce ambos delanteros-, flanqueados por Carrasco, Koke, Saúl, Gabi y Augusto.
Será muy difícil no encajar goles y será vital tener que marcar por lo menos uno para llegar vivos al partido de vuelta en el Vicente Calderón. El encuentro de ida definirá el planteamiento del partido de vuelta, por lo que llegar con opciones -o en ventaja- y jugar con tu público a favor -más aún sabiendo de la importancia de la afición colchonera- es crucial para seguir soñando con Milán.
Fotografía: Atlético de Madrid






















