Las combinaciones para que el Atlético de Madrid garantice su presencia en Milán para jugar la final de la Champions League del próximo sábado 28 de mayo son bien infinitas: 0-0, 1-1, 2-2, 3-3, 4-4… Existen múltiples variantes que al conjunto rojiblanco le bastan para alcanzar la tercera final de esta competición en toda su historia. Cualquier resultado que termine en empate les beneficia. Sin embargo, los tres responsables – Gabi Fernández, Fernando Torres y Simeone — que han dado la cara en rueda de prensa en el día previo al partido de sus vidas, precisamente los mismos que lo hicieron en el de la ida, han dejado claro que el objetivo es otro bien diferente: la victoria.
El Atleti, al que le basta con no perder, se expresó exclusivamente en términos de victoria
Sorprende la contundencia con la que el capitán, el ídolo y el mesías, siguiendo el orden en el que intervinieron los protagonistas, aclararon que el Atlético de Madrid se presenta en el Allianz Arena con la única intención de meter un gol más que su rival teniendo en cuenta que todo lo que no sea perder sería suficiente. “Venimos a ganar el partido. Para llegar a Milán hay que ganar a los mejores y el Bayern de Munich es uno de esos”, espetó Gabi, que repitió esa palabra hasta en cuatro ocasiones en los apenas cuatro minutos que duró su intervención. La misma línea siguió Fernando Torres, que dejó muy clara la declaración de intenciones: “Vamos a salir a ganar. Nosotros tenemos muy claro lo que queremos, la mejor manera para conseguirlo y saldremos a ganar como siempre”. Más claro, agua.
La convicción total llegó cuando Diego Pablo Simeone tomó el turno de palabra. Cuestionado sobre si era cabal aspirar a una victoria cuando un empate les clasifica, ‘el Cholo’, que es capaz de convencer al diablo de que se prenda fuego a sí mismo si hace falta, persuadió a los asistentes. “Sinceramente no me detengo ni un segundo a analizar esta situación. Solo me importa ganar y me preparo para eso”, soltó en un primer momento cuando un periodista quiso reducir el partido a un “guardiolismo” contra “cholismo”. “Es difícil firmar algo que no se puede hacer. Nos guiamos por la realidad. Nuestra idea es ganar”, prolongó su alegato. Palabra de Simeone.
CAMBIO DE DISCURSO
De un tiempo a esta parte, la comunicación del técnico bonaerense en cada intervención que preside ha ganado en lo que a ambición se refiere. Ha pasado de recurrir por norma a las diferencias del presupuesto a expresarse en términos de victoria. De considerarse inferior en cada duelo contra un grande a deslizar con suma convicción la idea de conquistar un estadio que solo conoce la sensación de ganar en Champions League en los últimos once partidos disputados.
Aconsejado por su círculo más cercano o convencido del poder de disuasión que ha obtenido en función de los milagros obtenidos en cuatro maravillosos años, Simeone ha dejado atrás el manido discurso de equipo pequeño para centrarse en el de la entidad que todo lo puede conseguir si la unión, el trabajo y la humildad lo acompaña en el día a día. El técnico que solía decir en cada comparecencia que el objetivo de su equipo era llevar el partido “hacia donde queremos”, de pelear “con nuestras armas” y el de buscar “un resultado favorable” ya habla acorde a lo que es una entidad grande.
Simeone ha pasado de recurrir por norma a las diferencias del presupuesto a expresarse en términos de victoria
Simeone se expresa en estos términos desde que afrontara los cuartos de final contra el Barça. Ya en la ida dejó claro que el único resultado que le valía en el Camp Nou era el de ganar y, de no ser por la expulsión de Fernando Torres, probablemente lo hubiera conseguido. Repitió el hábito en el partido de vuelta, consciente de que era el único resultado que le valía para superar la ronda. Y ganó, con amplitud incluso. No rehusó en recurrir en la misma idea en el primer choque contra el Bayern. “¿Cuáles son los trucos que tiene preparados para mañana?, le preguntaron. “Pensar en ganar“, respondió, 24 horas antes de que Saúl Ñíguez se marcara una jugada maradoniana. Guardiola está advertido.
Foto: Ángel Gutiérrez / Atlético de Madrid.























