FOTONOTICIA. Cuando corría el minuto 72 del Sevilla-Atlético de Madrid, una prolongación de Vietto, llegó a Steven N’Zonzi. Con una carrera potente el francés se imponía por su zancada a Gabi y Savic que luchaban por alcanzarle y disparaba para batir a Oblak. El partido se decidiría por ese solitario gol.
Corrieron hacia él sus compañeros y destacaba la sonrisa de Vietto, que le había asistido para marcar. Esa misma sonrisa que le ha faltado durante todo el año anterior. Esa que era la marca de Vietto en el Villarreal. Su sonrisa y sus 20 goles le llevaron del equipo levantino a orillas del Manzanares. En el Sevilla ya ha marcado lo mismo que como Atlético en un año en apenas 7 partidos y además asiste y se siente importante. En Madrid no sonreía ni se sentía importante. El Sevilla sonríe y Vietto también; el aficionado atlético no tanto.
Fotografía: CRISTINA QUICLER/AFP/Getty Images





















