INFOGRAFÍA HISTORIA. Que Godín es leyenda viva del Atlético de Madrid ya hace años que nadie lo discute. Ya se lo decía Diego Pablo Simeone en el último partido de Liga 2013-2014, «¡Eres historia, viejo!«. Un cabezazo del uruguayo le había dado la décima Liga al Atleti en un arte que tampoco es su especialidad (ha marcado 12 en 7 temporadas como colchonero) pero cada uno de ellos cargados de ese plus de «Coraje, corazón y cabeza» con el que titulo José Ignacio Fernández su biografía.
Godín es piedra angular del cholismo
El charrúa cumple 200 partidos ligueros. El central es el eje de una defensa que le mira como una piedra angular de la catedral cholista. Godín, Koke, Gabi, Juanfran, (casi siempre Tiago) y una banda de seis o siete guerreros más que han ido cambiando con los años. Pocos jugadores representan tan bien lo que soñó Simeone cuando llegó al Manzanares (para completar lo que dejó inacabado como jugador) como este uruguayo de época. La extensión de Simeone en el campo es todo cabeza, un mariscal inteligente y cerebral pero que da paso a la pasión y se lanza al ataque si su equipo lo requiere y el reloj aprieta. El autor de su biografía nos contaba recientemente que su único defecto «es que a veces lo quiere hacer todo porque jamás se rinde».
Mariscal de la defensa, maestro de centrales
Hoy cumple, precisamente ante el Villareal (su ex-equipo), 200 partidos ligueros como colchonero (278 en total) distribuidos en siete temporadas. Su comienzo fue titubeante; sin embargo no se atisba su final. El legado de Godín permanecerá en la personalidad que muestran Giménez y Lucas, que han explotado bajo su tutela. El maestro de centrales no necesita más tarjetas de presentación que las que muestra cada domingo (o día de partido), delanteros precavidos que no escapan a su marcaje y defensas cautelosas ante el salto del titán en cualquier balón parado. Queda Godín para rato, ¡larga vida al Faraón!





















