OPINIÓN. Si uno mira el término «vértigo» en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española encuentra cuatro acepciones. En lo que a un servidor respecta, sin duda la que me afecta es la que hace referencia al «vértigo de la altura», por aquello de mi más profundo respeto a volar y a todo lo que se aleje en demasía de la corteza terrestre. Sin embargo, el Atleti Femenino parece acusar un «vértigo» muy distinto, aquel que se define como una turbación del juicio, repentina y pasajera.
Es lógico. Al final, el Atleti Femenino vive una situación totalmente nueva. Bien es cierto que este equipo ha debutado en Champions, ganar una Copa de la Reina y asentarse entre los dos o tres mejores equipos del país. Sin embargo, es la primera vez que el conjunto rojiblanco llega con opciones reales de ganar la Liga a la recta final de la misma. Ya decía Luis Aragonés que el campeonato doméstico se decidía en los últimos 10 partidos y esta barrera psicológica parece haber afectado a las colchoneras.
Al final, la clasificación indica que el Atleti Femenino es el único equipo imbatido de la Liga Iberdrola, que sólo ha cedido cuatro empates y que es líder con dos puntos de ventaja en relación al FC Barcelona con tan sólo seis jornadas por disputarse. Sin embargo y a diferencia de su rival, acostumbrado a convivir con esta situación año tras año, el Atleti Femenino está viendo como en las últimas jornadas los partidos se le atragantan y cuesta mucho más resolverlos.
Convivir con el «vértigo» mientras se camina por el borde del precipicio o despeñarse a las puertas de la gloria. Quedan seis finales
Dejando a un lado la contundente victoria ante el Tacuense y el aplicado triunfo ante el Betis, el Atleti Femenino ha tenido serios problemas para resolver sus partidos. Ante el Fundación Albacete necesitó llegar hasta el minuto 92 y recurrir a un agónico gol de Laura para sellar la victoria por la mínima. Contra el Sporting de Huelva tuvo que remontar en dos ocasiones para vencer 2-3 y ante el Athletic sumó un punto después de ir perdiendo durante 40 minutos, máximo espacio de tiempo que el Atleti Femenino ha ido por detrás en un partido.
Contra el Oiartzun el equipo rojiblanco ganó 1-4, un resultado que lleva a engaños a tenor de lo visto en el Karla Lekuona. El equipo estuvo impreciso, tuvo problemas a la hora de crear juego y cuando consiguió adelantarse, no pudo retener su renta y llegó 1-1 al descanso. La ansiedad por ganar el partido atenazó a las jugadoras y no fue hasta el gol de Meseguer cuando el equipo se desperezó. En la recta final marcó dos goles que sin embargo no ocultan los problemas que tuvo el equipo.
Más allá de tópicos, quedan seis finales. En el sentido más absoluto de la palabra. Valencia y Santa Teresa en casa de forma consecutiva, visita al Levante, Granadilla en casa, visita al Barcelona y duelo en casa ante la Real Sociedad para cerrar la Liga. Los pequeños detalles marcarán la diferencia entre convivir con el «vértigo» mientras se camina por el borde del precipicio o despeñarse a las puertas de la gloria. Como sufridor de otro tipo de «vértigo», la fortaleza mental es clave. Y en este caso, el apoyo de la afición, más.
Fotografía: Álvaro Moreno / Esto es Atleti






















