
El color del máximo rival siempre genera animadversión dentro de la hinchada propia. Está dentro de los códigos no escritos del fútbol: al máximo rival, cuanto peor le vaya mejor. Siempre deportivamente hablando, claro. Pero ha querido la historia que el blanco esté presente en las mayores derrotas rojiblancas haciendo que la fobia a ese color sea aún mayor. Incluso se puede pensar que ese color es gafe para los colchoneros. Las derrotas ante Bayern y Madrid en la Copa de Europa así podrían atestiguarlo. Incluso los abultados resultados en contra obtenidos frente a Totteham y Dinamo de Kiev podrían indicar en esa dirección.
En 1963, en la segunda final de la Recopa de Europa consecutiva que el Atleti alcanzaba se enfrentó al Tottenham inglés. Nueve meses antes, el conjunto rojiblanco se había proclamado campeón de ese torneo y podía renovar laureles. No lo logró por una mala actuación del portero Madinabeytia y, porque no decirlo, porque aquel Tottehman era uno de los mejores de su historia. El abultado marcador (5-1) no hace justicia a lo que se vio sobre el césped donde los rojiblancos fueron superiores a los blancos durante gran parte del encuentro.
Once años después, el Atleti alcanzó su primera final de la Copa de Europa en la que se enfrentó al que acabaría siendo el mejor Bayern de la historia logrando varios cetros europeos. Si el Atlético no doblegó a aquel equipo fue por la mala suerte de encajar el maldito gol de Schwarzenbeck. Maldita suerte. Y otra vez vestida de blanco.
Doce años después, en 1986, en Lyon, los rojiblancos se midieron al Dinamo de Kiev, un conjunto plagado de internacionales por la URSS, una selección que acabaría subcampeona de Europa dos años después. Casi nada. Sólo aquel equipo pudo frenar a los colchoneros que hicieron una maravillosa Recopa en la que no perdieron ningún partido…hasta la final. Ante un rodillo vestido de blanco.
Así las cosas, hace un mes, el 24 de mayo de 2014 el Atleti disputó su segunda final de Copa de Europa. Ante un rival de blanco. Sólo el doloroso gol de Ramos en el minuto 93 apartó a los rojiblancos de la gloria. Maldita suerte.
Con estos antecedentes, se entiende aún más que una afición tan pasional como la colchonera no pueda más que esbozar una mueca ante el color blanco. Ante ese maldito color.























[…] Conocida la segunda equipación del Atleti y reconocida como una de las más feas de la historia del club, desde algunos lugares de internet se apuntó que lucía demasiado blanca. Y claro, eso para un equipo como el Atlético de Madrid y para su afición es algo inadmisible: el blanco es un color maldito en la ribera del Manzanares. […]